lunes, 27 de abril de 2009

Para Theresse

Durante su vuelta a casa bajo la oscilante llama que ardía en las farolas a lo largo del paseo junto al Rin, repasaba mentalmente los detalles de la reunión. Al final, no había acudido tanta gente como él había esperado en un principio pero había resultado una tarde agradable, se podría decir que incluso interesante.
Caminando a pasos lentos con sus manos entrecruzadas a su espalda, disfrutando de una agradable noche de primavera, recordó las pequeñas manos de Theresse jugando sobre las teclas del piano. Ciertamente, no tenían la fuerza, la rapidez y la destreza de otros pianistas, la suya propia, pero la ternura con la que la muchacha hacía cantar al instrumento lo había conmovido.
Recordaba, divertido, el rubor que tiñó sus mejillas al reconocer que sus dedos menudos eran incapaces de seguir el ritmo de alguna de sus piezas, aún con la admiración brillando en los ojos en los que su rostro se reflejaba.
Abandonó el Rin y enfiló la Avenida de Poppelsdorfer hacia el centro de la ciudad, recorriendo las empedradas calles alrededor de la Catedral, prácticamente desiertas a esas horas, mientras en su cabeza, sonaban ya los acordes de una melodía cuyo ritmo suave y nostálgico sería perfecto para las dulces manos de Theresse.
Bonn, 27 de abril de 1810.
Así nació, "Para Elisa" , de Ludwig van Beethoven.
_________________________________________
During their return home under the oscillating flame that burned in street lamps along the promenade along the Rhine, he was mentally reviewing the details of the reunion.
In the end, not many people had gone as he had hoped in the beginning but had been a pleasant evening, one could say that even interesting.
Slow walking steps intersecting with his hands on his back, enjoying a pleasant spring evening, he recalled Theresse small hands playing the keys on the piano. Certainly not had the strength, speed and skill of other pianists, his own, but the tenderness with which she was singing to the instrument he had moved. Recalled, fun, flush that dyed her cheeks to recognize that his fingers were often unable to keep pace with some of its parts, even with admiration shining in his eyes on his face reflected.
He left the Rhine and rowed Poppelsdorfer Avenue toward downtown, passing the cobbled streets around the cathedral, almost deserted at that hour, while in his head, and sounded the chords of a melody whose rhythm is smooth and perfect nostalgic for the sweet hands Theresse.
Bonn, April 27, 1810.
Thus was born, "For Elisa" by Ludwig van Beethoven.


1 comentario:

AGR dijo...

Esta melodia (por o decir canción jaja) me gusta mucho, pero casi nunca la habia escuchado entera y ese cambio que se produce a mitad me sorprende bastante cada vez que la oigo. Besicoss