martes, 17 de febrero de 2009

Back from Berlín




¡Buenas tardes, lectores!


Antes de nada, disculparme por privaros del habitual reto de fin de semana, pero como ahora me excusaré, he estado los últimos tres días de viaje por la capital alemana y, por lo tanto, no he podido actualizar el blog.


Sin embargo, este corto pero intenso viaje seguramente traerá muchas paradas. Traigo mi maleta llena de historias, estímulos, reacciones y reflexiones que esperan llenar muchas páginas y muchas horas, al tiempo que moldean un poco más la persona que os habla.




Berlín es una ciudad grandiosa. Todo en ella parece estar hecho a escala monumental. Creo que Ourense entera podría coger dentro de la avenida Unter den Linden.


En ella, las oportunidades son tan amplias como frustrante no poder abarcarlo todo en poco tiempo. Tres días es un período ridículo que te amarga el dulce regustillo que empezabas a saborear cuando ya tienes que tomar el avión de vuelta.


Los más de trescientos museos, entre los que se encuentran el museo egipcio con el famoso busto de Nefertiti y el Pergamonmuseum con el Altar de Pérgamo y la Puerta de Isthar, son uno de los claros ejemplos de por qué esta ciudad está hoy en día considerada como la puerta a la cultura europea. La mezcla de subculturas y estilos se huele en toda la ciudad, y especialmente si te separas un poco de la zona turística principal que rodea la Puerta de Brandenbrugo y el Reichstag (personalmente, seguiré llamándolo Reichstag aunque se empeñen en cambiarle el nombre a Bunderstag). No hemos tenido tiempo de pasear por la zona este, la más bohemia y suburbial de Berlín, aunque el paseo a lo largo del East Side Gallery, el tramo de aproximadamente un kilómetro de lo que resta del muro de Berlín puede ser una buena introducción a lo que sería caminar por ese barrio.


La sensación de estar sumida en una película de la Segunda Guerra Mundial es constante, sobre todo cuando te encuentras en una estación de tren. Es un nostálgico y gris ambiente que se palpa en el aire.


Por el idioma, no debéis preocuparos, pues hemos comprobado que los españoles podríamos colonizar Berlín si nos lo propusieramos (XD). No escuchamos otro idioma que no fuera el español, y matizando, el español de España. Esto es debido en parte a que muchos españoles estaban de visita y en otra a que somos los más ruidosos de Europa, junto con los italianos.


El clima ha sido lo peor y al tiempo lo mejor. No ha dejado de nevar desde que pusimos pie en la ciudad y el clima continental se ha hecho notar. El frio ha sido duramente soportable y he tenido que ponerme leggins por dentro de los pantalones y dos pares de guantes que no consiguieron calentarme los dedos para ir tirando. Sin embargo, no todo el mundo tiene la oportunidad de hacer una batala de nieve a oscuras entre los cubos del Monumento al Holocausto, o caminar sobre la superficie de un río totalmente congelado y cubierto de nieve.




Esta crónica daría para mucho así que no voy a aburriros. Como recomendación especial además de todo lo que he ido contando, que visitéis el Museo Judío. Merece la pena ir a verlo. Probablemente le dedique una entrada para contaros un poco más sobre él.

La imagen que os dejo me parece quizá la más representativa de Berlín. En ella están las grúas que tienen la ciudad copada, pues todavía gran parte se encuentra en reconstrucción, un edificio clásico que representa la monumentalidad y cultura y una vagabunda tocando el acordeón en la mitad del puente sobre el río.
Por el momento, es todo. Pronto tendréis más noticias.

2 comentarios:

Carlos dijo...

Fotos Fotos Fotos jajajaja

Me alegra que te lo pasaras bien ^_^ espero ansioso el relato de lo que hicistes por alli ;)

AGR dijo...

Sí, suscribo lo de las fotos, pero lo importante es que veo que lo has disfrutado. Y yo que creía que Zaragoza era la capital (o aspirante a) cultural europea jajaja. Pero eso sí, lo de las obras lo comparte o ha compartido con Berlín, porque Zgz parecía una zanja xD.

Y ufff, no menciones los climas que he tenido examen de eso..... Lo de los españoles ruidosos lo corroboro, pero cuando los extranjeros vienen pa'qui bien que se sueltan ellos también.

Y algo que me ha dejado perplejo, ¿cómo se pueden poner dos pares de guantes? Serían muy finos o algo así, porque aunque yo siempre digo que "todo en esta vida es cuestión de dilatar" jaja, los guantes son gordillos.

No puedo decir naa de Berlín ya que no he estado mmmmmm, que envidia (pero sana) jaja

Besicossss