jueves, 16 de septiembre de 2010

La hipocresía de de hoy en día.

Hoy no he podido evitar pasarme por mi intermitente blog y dejaros algo que me ha hecho hervir la sangre tras soltar un par de carcajadas sarcásticas. Como he pasado todo el verano en el extranjero, no he tenido el honor de ver insitu el cartel promocional de Fontecelta para su nueva campaña "solidaria". A los inteligentes señores de esta compañía que se dedica a coger GRATUÍTAMENTE agua de nuestros manantiales, meterla en una botella de plástico y vendérnosla más cara, se les ha ocurrido la bondadosa idea de donar "parte de los beneficios por el coste de la botella" (usea, lo único que pagamos) para Aldeas Infantiles. Me pregunto cuánto les cuesta a ellos la maldita botellas si aún se permiten donar una generosísima parte del coste. Este hecho ya me parece bastante hipócrita por su parte, ya que el plástico es uno de los productos derivados del petróleo al que nos será más difícil renunciar debido al gran número de objetos contidianos que integran dicho material (mirad a vuestro alrededor y lo comprenderéis), y gastar semejante cantidad de plástico en algo que NO  es necesario me parece cuanto menos ridículo y cuanto más una auténtica canallada. Pero la verdad es que las imágenes de la campaña se las traen. El mero hecho de ver a estas dos personas, que presumo son políticos o bien directivos de Fontecelta, posando con el poster ya deja ver qué clase de inteligencia poseen (mucha o poca, en ambos casos, peligrosa para la humanidad).
Hoy he sido basante dura en mi crítica, pero creo que el tema lo merecía. Basta de andarnos por las ramas con estos temas, que me parece a mi que con siete billones de personas compartiendo la Bola, no está el horno para bollos.

IMAGEN 1

IMAGEN 2